Un telescopio espacial de la NASA detecta la luz de una “super Tierra” alienígena
El Telescopio Espacial Spitzer, de la NASA, ha detectado por primera vez la luz que emana de una “super Tierra”, ubicada fuera de nuestro sistema solar. Aunque el planeta parece no ser habitable, esta detección constituye un avance histórico en la búsqueda de señales de vida en otros planetas.
“Spitzer nos ha sorprendido una vez más”, dice Bill Danchi, quien es un científico del programa Spitzer, en las oficinas centrales que la NASA tiene en Washington. “La nave espacial es pionera en el estudio de atmósferas de planetas distantes y está preparando el camino para que el próximo Telescopio Espacial James Webb, de la NASA, aplique una técnica similar a planetas que podrían ser habitables”.
El planeta, llamado 55 Cancri e, se encuentra ubicado dentro de la categoría de planetas llamada “super Tierra”, los cuales son planetas más masivos que nuestro propio mundo pero más livianos que los gigantes, como Neptuno. El planeta es alrededor de dos veces más grande y ocho veces más masivo que la Tierra. Completa su órbita alrededor de una estrella brillante, llamada 55 Cancri, en tan sólo 18 horas.
El sistema 55 Cancri se encuentra relativamente cerca de la Tierra, a 41 años luz de distancia. Tiene cinco planetas; 55 Cancri e es el más cercano a su estrella y se encuentra en acoplamiento de marea, de manera que siempre da la misma cara a la estrella. Spitzer descubrió que el lado que da a la estrella está extremadamente caliente, lo cual indica que el planeta probablemente no tiene una atmósfera sustancial que permita transportar el calor de la estrella al lado que no está iluminado.
“Cuando concebimos a Spitzer, hace más de 40 años, los exoplanetas ni siquiera habían sido descubiertos”, ”Gracias a que Spitzer fue muy bien construido, ha sido capaz de adaptarse a este nuevo campo y de hacer avances históricos como este” dijo Michael Werner, quien es un científico del proyecto Spitzer.
Fuente: NASA
Nuevo Curso Subvencionado – Técnico en Diseño Web
Hemos lanzado un nuevo curso que hemos llamado Técnico en Diseño Web.
Es un curso pensado tanto para el que quiere iniciarse en el diseño web, como para quien quiere perfeccionar y conocer nuevas técnicas sobre la creación, posicionamiento y difusión de páginas web.
En el curso vais a estudiar la creación de una página web utilizando el programa Dreamweaver CS5.
También aprenderéis a posicionarla en los buscadores para que lleguen visitas hacia vuestra página desde google, bing, etc.
Otro punto fundamental hoy en día, es la difusión a través de redes sociales. También se aprenderá como realizar una buena labor a través de las redes sociales, entenderéis como comunicar a través de redes sociales, buenas prácticas y, muy importante, los errores típicos que se cometen y que pueden perjudicar vuestra imagen y prestigio en internet.
El curso se realiza online a través de nuestro campus virtual que está abierto las 24 horas, por lo que el horario de estudio se adapta a tu tiempo libre.
Además tendrás a tu disposición tutores personales expertos en las materias que vais a estudiar.
Hay subvenciones disponibles para todos los colectivos, tanto para trabajadores, autónomos, desempleados, estudiantes, etc.
Podéis ver el temario del curso y pedirnos más información desde la siguiente página:
http://disenoweb.bonodeformacion.com
Estamos a vuestra disposición para cualquier consulta.
Las plazas son limitadas.
Os esperamos.
Facebook potenciará la donación de órganos con una nueva herramienta
Zuckerberg pretende que la gente pueda contribuir a la “difusión de la donación de órganos”, además de que “animen a participar a sus amigos”.
El CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, ha anunciado este martes que su red social incorporará una nuevaherramienta –ShareLife– con la que los usuarios podrán compartir su condición de “donante de órganos” con sus contactos.
Los miembros de esta red social podrán decir si son donantes de órganos o no. En caso afirmativo, los usuarios podrán compartir su historia diciendo cuándo, dónde o por qué decidieron convertirse en donantes. Con la nueva herramienta, el usuario también podrá indicar si, en caso de muerte, desea que sus órganos sean o no donados.
Según declaró Zuckerberg a ABC News, con esta “sencilla herramienta” se pretende que la gente pueda contribuir a la “difusión de la donación de órganos”, además de que “animen a participar a sus amigos”.
Fuente: LD
La web de la Generalidad se lía con “The President More”
El enlace de la traducción al inglés de la web del gobierno de la Generalidad, www.govern.cat, ha jugado una mala pasada a Artur Mas, presentado por error en algunos títulos y pestañas como “The President More” o “More President”, literalmente “El Presidente Más” o “Más Presidente”.
El Gobierno catalán estrenó el día de Sant Jordi su nueva web de contenido político, elaborada en catalán pero que ahora dispone de una versión traducida al castellano y otra al inglés, aunque el sistema que se utiliza es la traducción automática que ofrece Google y que en cuestión de nombres propios acaba llevando a la confusión.
El de Mas no es el único nombre que sufre mutaciones por errores en la traducción: quizás el caso más hilarante sea el del consejerode Agricultura, Josep Maria Pelegrí, que en el apartado de miembros del Govern aparece como “Joseph and Mary Pilgrim”.
El consejero de Bienestar Social y Familia, Josep Lluís Cleries, se convierte en “Clergy and José Luis González”, el titular de Cultura, Ferran Mascarell, pasa a ser “Ferdinand and Mascarell”, mientras que la vicepresidenta no sólo pasa a ser “Juana” Ortega sino que su segundo apellido, Alemany, se traduce como “German”.
Fuente: LD
La compañía Cubify ya permite reservar su impresora 3D Cube
La impresora 3D estará disponible por unos 980 euros al cambio y permitirá crear objetos de hasta 14 centímetros de alto.
La compañía Cubify ya permite a los usuarios hacer reservas de su impresora 3D, Cube, que estará disponibles por 1.299 dólares (uno 980 euros). Con esta impresora, los usuarios podrán crear sus propios objetos en tres dimensiones a partir del próximo 25 de mayo, fecha en la que la compañía estima que se comenzarán a enviar los pedidos de Cube.

La posibilidad de crear objetos en tres dimensiones ya no se limita a los programas de diseño. Aquellos objetos que los usuarios creen con programas específicos podrán tomar forma gracias a un nuevo gadget que pretende ser una revolución en el mundo de la tecnología: las impresoras en tres dimensiones. Con estos equipos los usuarios verán reproducidos en la vida real sus diseños. Así diseñadores de moda, creativos o cualquier usuario que quiera crear sus propios objetos en tres dimensiones podrá hacerlo gracias a la impresión en 3D.
En esta ocasión, la compañía estadounidense Cubify ha dado un paso más en su negocio dando la posibilidad a los usuarios de realizar reservas de su impresora en 3D Cube a través de su página web. Su precio es de 1.299 dólares (983 euros) y las entregas de los pedidos, según tiene previsto la compañía, comenzarán a realizarse en torno al 25 de mayo de este año.
Con esta impresora, los usuarios podrán crear objetos de 14 centímetros de alto. Cube incluye un software a través del cual los usuarios podrán hacer sus creaciones de forma sencilla. Una vez hecho, tan solo es necesario darle a imprimir –como si de un documento se tratase– y Cube comenzará a dar vida a los diseños. Además, Cube incluye conexión inalámbrica a través de wifi y la posibilidad de imprimir en 10 colores distintos.
La impresora Cube sale a la venta con un cartucho de tinta en color plata y además con otro cartucho en color verde neón. Los usuarios podrán adquirir el resto de cartuchos de colores por 50 dólares (unos 38 euros), así como una gran variedad de accesorios para su nueva impresora en tres dimensiones. El material empleado es plástico ABS, el mismo que, por ejemplo, emplean los bloques de LEGO.
Las reservas de la nueva impresora de Cubify pueden realizarse desde la página web para los usuarios de Estados Unidos, Canadá y Europa.
Fuente: LD
El tío Clive y la generación Spectrum
Su creador, Clive Sinclair, había comenzado muy pronto en esto de la electrónica. Hijo de ingenieros, en lugar de estudiar quiso trabajar pronto a fin de lograr el capital necesario para fundar su propia empresa. Tras unos años en el sector editorial, dirigiendo revistas y escribiendo libros de electrónica, pudo fundar en 1961 su primera compañía, Sinclair Radionics, mediante la cual comenzó a vender sus kits de electrónica para equipos de radio y alta fidelidad. Durante la segunda mitad de los 60, su nombre empezaría a hacerse conocido por fabricar los aparatos de radio más pequeños del mundo: Micro-6 y Micromatic, gracias a los cuales ganó a los japoneses en su especialidad.
Sin embargo, sería en los 70 cuando alcanzaría sus mayores éxitos, al involucrarse en la cruenta guerra de las calculadoras. En el verano de 1972 lanzaría la Sinclar Executive, la primera calculadora de bolsillo, cuyo tamaño era más o menos parecido al de un iPhone. Sus ingenieros lograron reducir el consumo de estos aparatos de 350 a 30 milivatios, cortando la corriente doscientas mil veces por segundo. Al ser tan rápido, ni a la pantalla ni a los chips les daba tiempo a apagarse del todo, de modo que recordaban qué estaban haciendo y podían cumplir su cometido. Gracias a ello pudieron emplear pilas de botón en lugar de las que se empleaban entonces, mucho más grandes.
Ahora bien, la ruina de Sinclair Radionics era inminente. Y no por las calculadoras, como le sucedería a tantas y tantas empresas de electrónica de la época, sino por el lanzamiento en 1975 de un reloj digital, el Black Watch, un cacharro tremendamente sensible a la electricidad estática, tanto que en muchas ocasiones ya salía de fábrica estropeado, o se fastidiaba cuando lo rozaba una prenda de nylon. Para colmo de males, las baterías duraban sólo 10 días, y se atrasaba o adelantaba dependiendo de la temperatura ambiente. Un desastre que arruinó la empresa a base de devoluciones.
El Gobierno laborista de entonces la salvó; los intentos de reflotarla mediante un televisor portátil y un ordenador llamado New Brain fracasaron y en 1979 el Gobierno acabó por echar a Clive Sinclair de la que había sido su empresa para proceder a dividirla y vender los pedazos, como hacía el malvado capitalista Richard Gere antes de ser salvado por Julia Roberts.
El ingeniero sin título tenía un Plan B. Años atrás había comprado otra compañía sin actividad con la intención de volcar en ella sus esfuerzos si las cosas iban mal en Radionics. Llamada Sinclair Instruments, logró lanzar con éxito una calculadora de pulsera y un microordenador personal en forma de kit, el MK-14, que costaba sólo 40 libras frente a los precios más comunes entonces, de entre 400 y 750 libras; claro, que los demás ordenadores podían hacer cosas útiles y éste, como en su día el Altair 8080, era un juguete para aficionados a la eléctrica. Pero tuvo éxito y permitió a su fundador encontrar un refugio tras su despido.
El camino al ZX Spectrum
Clive Sinclair tendría su epifanía al leer un artículo del Financial Times en el que se auguraba que en el plazo de cuatro o cinco años habría ordenadores por menos de cien libras. Además de cambiar el nombre de su empresa compulsivamente (pasó a ser Science of Cambrdige, luego Sinclair Computers y finalmente Sinclair Research), se esforzó por arruinar aquella predicción anunciando ocho meses después, en enero de 1980, el lanzamiento del ZX80.
Con un precio de 80 libras en forma de kit y 100 ya montado, el ZX80 redujo los costes empleando una poco duradera membrana táctil como teclado, un televisor como monitor y un casete como sistema de almacenamiento, estos dos últimos no incluidos, claro. Tenía 1 kilobyte de memoria RAM, los números sólo alcanzaban los cinco dígitos y los decimales... como que no se le daban muy bien. Sinclair, pensando en el mercado educativo, incluyó el lenguaje Basic, lo que terminaría provocando que un buen número de programadores aprendiéramos el oficio con ese lenguaje. Fue un gran éxito para la época, vendiéndose unas 50.000 unidades.
Al año siguiente, Sinclair presentó el ZX81. Prácticamente idéntico a su sucesor pero empleando menos chips, tenía un precio menor: 50 o70 libras, dependiendo de si había que montarlo o venía ya completo de fábrica. Pese a errores graves de diseño –por ejemplo, daba 1,3591409 como resultado de la raíz cuadrada de 0,25, en lugar de 0,5–, el ordenador traspasó las fronteras de Gran Bretaña y vendió millón y medio de unidades antes de ser reemplazado por la obra que valdría a Sinclair un huequecito en la historia de la informática: el ZX Spectrum.
Venía en dos versiones, de 16 y 48Kb, y podía mostrar colores en pantalla y emitir sonidos. El teclado había mejorado, levemente, con la introducción de teclas de goma en lugar de la membrana táctil. Entre el modelo original y sus sucesores se venderían unos cinco millones. Era más caro y ya no se vendía como kit, pero por 125 libras, o 175 si se quería con más memoria, se disponía de un ordenador bastante completo que para muchos, incluyendo a quien escribe esto, supuso su primer contacto con la informática: existe toda una generación Spectrum entre la profesión.
Pese a su intención educativa, lo cierto es que el Spectrum terminó convirtiéndose en una máquina dedicada principalmente a los videojuegos; de ello se encargarían principalmente los mismos jóvenes que gracias a él pusieron sus zarpas encima de un ordenador por primera vez. Se han programado para el Spectrum alrededor de 20.000 títulos, que a pesar de incluir software profesional como bases de datos o procesadores de texto fueron principalmente juegos; aún hoy siguen existiendo máquinas clónicas en el este de Europa, como el Pentagon 1024SL, con cuatro megas de RAM y disco duro, y hay pirados que continúan haciendo videojuegos para él.
La ruina
Desgraciadamente, los días de vino y rosas duraron poco. Sinclair empezó a ser una figura popular en Gran Bretaña, donde se le conocía como "tío Clive". El Gobierno de Thatcher, al que apoyó incansablemente, le otorgó el título de caballero. Pero como sucediera en Radionics, pronto llegarían los fracasos. El primero fue el ordenador destinado a suceder al Spectrum, al que llamó QL. Lanzado poco antes que el Mac, en 1984, era más caro (cerca de 400 libras) y estaba destinado a un mercado más profesional. Pese a disponer de multitarea antes que nadie e incluir un paquete ofimático, se lanzó prematuramente y estaba repleto de errores de diseño. Además, el mercado profesional se comenzaba a volcar hacia el PC, y siendo el QL incompatible con el Spectrum, los propietarios de éste no tenían razones para cambiarse.
Pero lo peor, no obstante, fue el desarrollo y lanzamiento del C5, un viejo empeño que arrastraba Sir Clive desde los años 70. Era un vehículo eléctrico que alcanzaba sólo los 25 kilómetros por hora y era incapaz de subir cuestas si no se le ayudaba pedaleando. Encima se presentó en el duro invierno británico, y el cacharro no tenía techo: se vendieron 12.000 unidades. En la ruina, Sinclair se vio obligado a vender su empresa a Amstrad, su principal competidor, que produciría nuevas versiones del Spectrum hasta 1990.
La generación que creció con los ordenadores Sinclair ya se ha convertido en gente importante. Por poner un ejemplo, Linus Torvalds, el creador de Linux, aprendió a programar con un QL, y su segundo de a bordo, Alan Cox, comenzó haciendo juegos para el Spectrum.
El tío Clive sigue en activo, a sus 70 años. Su último producto es una bicicleta plegable hecha con materiales ultraligeros. Y planea lanzar la X1, una bici asistida por un motor eléctrico que recuerda al C5. Eso sí, esta vez con techo.
LOS APRENDICES ESPAÑOLES DE STEVE JOBS

Raúl Santana tiene más empleados que años. Con tan solo 19 cambió los cromos por tarjetas de visita y los botellones por coktails after work. Sin embargo, mantiene la ilusión y la sencillez propia de su edad. Raúl es el fundador de Clock Technology, una empresa especializada en tecnología de radiofrecuencia afincada en Málaga. Forma parte de un reducido club, los niños del boom tecnológico. Empezaron en esto de las start ups cuando apenas eran unos adolescentes, vencieron los clichés que nos recuerdan que el nuestro no es un país de emprendedores y triunfaron a base de esfuerzo y constancia. Esta es su historia.
“Empezamos como quien no quiere la cosa, y poco a poco fuimos creciendo” rememora Raúl con humildad. Aunque parezca que haya pasado una vida, fue solo hace seis años cuando decidió dejar definitivamente las aulas de la facultad y empezar a trastear con viejos aparatos electrónicos en el garaje de su abuelo “la universidad no era para mí” recuerda ahora, “demasiada teoría”. A su madre no acabó de convencerle esta decisión pero en pocos meses pasó a ser una de las primeras empleadas de Clock Technology.
Estos inicios precoces recuerdan a los de grandes de la tecnología como Steve Jobs o Bill Gates, pero el país donde transcurre la historia es bien distinto. España, a diferencia de EE.UU., no tiene fama de ser un buen lugar para emprender.“Aquí no hay cultura empresarial, tenemos metida esa mala imagen del empresario”, comenta Raúl. “También faltan ganas de arriesgar. Si te mueves puedes ganar, pero hay que darlo todo. Miras la lista Forbes y los primeros puestos los ocupan los dirigentes de empresas tecnológicas que distribuyen en todo el mundo. Hay que exportar, tenemos que romper ese handicap”, sentencia convencido.
Según el Informe ATA elaborado por la Federación de Autónomos españoles con datos de Eurostat, tan solo el 4% de los jóvenes españoles de entre 18 y 30 años es autónomo, un porcentaje muy inferior al 11,4% de Italia o al 9,5% de Grecia. Daniel Muñoz, responsable de jóvenes emprendedores de ATA, achaca estas malas cifras a la falta de cultura emprendedora. “En la formación profesional o en las carreras no se recibe formación sobre cómo emprender, sobre cómo crear tu propia empresa”, asegura.
Jóvenes como Raúl Santana suplen esta falta de formación con esfuerzo. Como él mismo resume, ha llegado hasta aquí “trabajando una ‘jartá’” pero no por ello considera que haya renunciado a su juventud ni que se haya saltado una etapa de su vida. Además, está convencido de que el mundo empresarial es “mucho más entretenido” que el universitario.
Sabe de lo que habla. Raúl lleva siendo empresario desde los 19, exactamente los mismos años que tiene ahora Javier Agüera, que fundara su empresa hace ya tres años. Y no creó cualquier empresa, sino Geeksphone, la primera en Europa en fabricar smartphones de Android. Lo hizo de la mano de su socio, Rodrigo Silva Ramos, que aportó su edad y experiencia como autónomo a esta aventura. Sin embargo, como reconoce Javier, los retos a los que se enfrentaba un emprendedor antes no son muy distintos a los de ahora: “Al final, la clave sigue siendo diferenciarte del resto y proponer algo diferente que sea viable económicamente.”
Su idea inicial era montar una tienda de teléfonos pero Javier y Rodrigo vieron un filón en la fabricación de terminales Android y se lanzaron a ello, a pesar de la crisis que ya se estaba echando encima. Desde la Federación de Autónomos, Daniel Muñoz parece darles la razón: “A pesar de la crisis, hay sectores que sí crecen. Hay motivos para la esperanza y oportunidades de negocio que funcionan.” Geeksphone parece ser uno de ellos. En estos tres años no sólo han aguantado sino que están empezando a crecer y el Instituto Tecnológico de Massachussets, acaba de reconocer a Javier Agüera como uno de los 10 jóvenes innovadores más importantes de nuestro país.
Otro de los ganadores de este premio, Pau García-Milà, se ha convertido en todo un referente para los jóvenes emprendedores tecnológicos. Este catalán de 24 años se permitió decir ‘no’ a la red social Twitter cuando buscaban socios, algo que ahora Pau reconoce como un gran error. Pero la filosofía de este joven empresario consiste en levantarse y aprender de sus errores. Ahora sigue enfrascado con otra red social,Bananity, y con su producto estrella, su empresa EyeOS de almacenamiento de datos en la nube. Pau ha contado su historia en programas de televisión y en sus dos librosOptimismamente y Está todo por hacer, pero, para aquellos que no la conozcan, merece la pena contarla una vez más. Con 18 primaveras, Pau iba a casa de un amigo a trastear con el ordenador. Como era un chico despistado, muchas veces se olvidaba su usb en casa con documentos importantes que necesitaban utilizar. La casa de Pau y la de su amigo estaban separadas por una enorme cuesta con lo que cada despiste de Pau se saldaba con una larga caminata. Así que los dos amigos crearon un sistema para almacenar documentos en el ciberespacio, un sistema a prueba de despistes que años después han creado empresas como Apple, anunciándolo como el futuro de internet.
Son tres historias, tres ejemplos de una realidad que no solo se da en los garajes de Silicon Valley sino en los apartamentos de cualquier ciudad española. Las circunstancias son adversas, pero sus ganas son más fuertes. Como asegura Javier Agüera, “no tenemos nada que envidiarles en el sentido de captación y formación.” Puede que en España no haya un lugar como Silicon Valley. Puede que lo importante no sea el lugar sino las personas, y las historias de estos tres jóvenes nos recuerdan que, en ese sentido, vamos por el buen camino.
Imagen portada: Joi bajo licencia CC
Fuente: Avanzaentucarrera.com
LAS MEJORES PROFESIONES DEL 2012 (Y LAS PEORES TAMBIÉN)
¿Vocación o sentido práctico? Seguramente tu corazón te diga una cosa y tu madre la otra. La publicación estadounidense Career Cast selecciona los 200 mejores trabajos en 2012 y los peores también. Un listado que puede servir de referencia a la hora de escoger un camino profesional y su formación previa en este mundo globalizado en el que vivimos.
Los factores para elaborar este ránking se han centrado en el ambiente de trabajo tanto físico como emocional. Desde el esfuerzo corporal o el nivel de estaminas que requiere, el riesgo de vida, el estrés, los niveles de ruido o luz a los que se expone el trabajador, el contacto con el público o el nivel de competitividad.
También se controla el nivel medio de ingresos (y las posibilidades de futuros aumentos salariales) o las oportunidades de crecimiento (posibilidad de ascender de categoría laboral y el nivel de paro al que se expone el trabajador).
Si eres un ingeniero de software o te estás formando para ello, enhorabuena. Es una profesión con un buen salario y una demanda considerable y se coloca en el primer puesto de ranking. Como era de esperar, hay otras labores relacionadas con la informática e internet de gran valía en la actualidad. Entre ellas, la de analista de sistemas informáticos – es decir, crear programas y sistemas para empresas e instituciones- o la de director de publicidad online, ideando campañas exclusivamente para las necesidades y oportunidades de la red.
Ser director de recursos humanos o analista financiero son los mejores empleos “de oficina“, y para los que se decanten por labores relacionadas con la medicina, son los higienistas dentales, los terapeutas ocupacionales y los audiólogos los que mejor lo tienen, según este estudio. Un matemático que aplique sus conocimientos a la mejora de negocios, el desarrollo de la industria de un país o a su educación también se encuentra entre los más valorados.
Siguiendo los parámetros Career Cast, podríamos decir que si lo que quieres es darle un disgusto a tu madre deberías comunicarle que quieres ser periodista. Ocupa dos de las categorías a la cola, diferenciando a los que se centran en medios audiovisuales y los que lo hacen en medios escritos, que lo tienen aún peor. Carniceros, lavaplatos, camareros, leñadores o ganaderos lácteos se encuentran en condiciones de precariedad laboral similares a las del periodismo, que es, además, la única profesión que exige carrera universitaria entre las peor valoradas del listado.
En los puestos medios, que también cuentan y en donde quizá mejor se pueda encontrar un mayor equilibrio entre lo que se exige y lo que se ofrece, se encuentran los de enfermera, recepcionista, ingeniero industrial, psicólogo, fontanero, director de escuela -que no profesor- o arquitecto.
Fuente: Avanza en tu carrera.
Un cerebro sano gracias a los idiomas

La serie de publicaciones científicas Trends lleva desde 1976 informando e influenciando dentro de las diferentes áreas de la biología, por lo que, cuando en su versión Trends in Cognitive Sciences publica que hablar más de un idioma puede servir de protección contra la demencia y las enfermedades cerebrales, es bueno prestarles unas neuronas. Es decir, un cerebro sano gracias a saber varios idiomas. La doctora canadiense y autora principal del estudio, Ellen Bialystok, afirma en su artículo que, además, el uso de las redes de control cognitivo para el procesamiento del bilingüismo las reconfigura y fortalece elevando, de esta manera, la capacidad de adaptarse a los cambios y ayudando a procesar la información de forma más eficiente. Algo en lo que estarían de acuerdo los responsables de recursos humanos de las empresas, siempre a la búsqueda de candidatos que tengan en su curriculum vitae más de un idioma.
La empresa de recursos humanos Adecco afirma que “el conocimiento de idiomas es uno de los elementos fundamentales en la empleabilidad de un candidato. Esto se debe”, explican, “a que cada vez más empresas establecen relaciones comerciales con otras compañías ubicadas fuera de su ámbito nacional y necesitan buscar un idioma común valido para la intermediación”. El cada vez más globalizado mundo de los negocios y la mayor circulación migratoria, principalmente dentro de las fronteras de la Unión Europea, hace que las compañías se decanten más por los equipos multiculturales.
Según un estudio elaborado por esta empresa en 2011, el inglés, requerido como imprescindible en un 72% de las casi 200.000 ofertas cualificadas evaluadas por el estudio, sigue siendo el gran favorito de los responsables de las contrataciones. Le sigue el francés, con un escaso 8,5%, para luego dejar paso al alemán con su 3,17%. El resto tiene porcentajes muy exiguos, pero cada vez dejan paso a algunos idiomas tradicionalmente menos buscados, como el chino o el árabe, que junto a las lenguas del este de Europa como el rumano, el polaco, el ruso o el checo son requeridos en el 14,17% de la muestra analizada.
Como señalan desde Adecco, son los sectores industrial, recursos energéticos y maquinarias los que muestran una mayor demanda de idiomas por su fuerte carácter internacional, entre un 46% y un 53% de las ofertas analizadas. En otros sectores, como el de la informática y el automóvil, la demanda ha bajado en más de 13 puntos porcentuales. Por la contra, el sector de las telecomunicaciones ha experimentado una espectacular subida de este requisito, desde un 29,21% hasta un 37,70%. La construcción, el sector servicios, el comercio y, sorprendentemente, la hostelería y el turismo, no alcanzan ni siquiera un 25%.
Manuel Gómez, de la empresa de caza talentos Gómez Egea Cornerstone BCN, coincide con la conclusión de la Adecco. “El 90% de las empresas que nos piden a alguien nos ponen como condición el inglés”, explica. “No les importa que sea más o menos inteligente sino que sea capaz de hablar inglés fluido, ya que no hay nada más difícil que vender en un idioma que no es el tuyo”. “Luego”, aclara, “muy de lejos, piden francés”, lengua en la que la mayoría de los ejecutivos españoles actuales fueron educados. “Sienten que les han engañado”, bromea Gómez.
“Uno no puede desenvolverse en el mundo de los negocios si no habla inglés”, sentencia Gómez. “Los chinos aprende inglés de forma amplia; los japoneses, casi desde que nacen; de los alemanes, diría que el 90% lo hablan; como los holandeses, que además hablan otros más”. Y encima con el cerebro sano, oiga.
Fuente: Avanzaentucarrera.com



Facebook
RSS
Twitter
Youtube
Aula 10